El Congreso enfrenta la apuesta más riesgosa: regular un negocio digital sin límites

El Congreso enfrenta la apuesta más riesgosa: regular un negocio digital sin límites

Mientras el mercado de las apuestas online mueve más de US$ 3.000 millones y capta a 5 millones de chilenos, el Congreso intenta poner orden a una industria que creció sin control, desplazando a la hípica y operando bajo lógicas algorítmicas que lucran con la conducta del usuario.

Por Juan Carlos Bozo

El auge de las apuestas en línea dejó de ser un simple fenómeno digital. Hoy, se ha convertido en un problema público. Según datos presentados por Yield Sec empresa internacional de análisis digital y ciberinteligencia especializada en monitorear y auditar el mercado de las apuestas en línea y el juego digital. Los datos entregadados al senado por esta empresa, es que unas 5,4 millones de personas apuestan regularmente en Chile, en un negocio que el año pasado superó los US$ 3.100 millones.

Cinco plataformas —Betano, Coolbet, Jugabet, Betsala y Novibet— dominan el mercado con estrategias de segmentación digital que utilizan inteligencia artificial para perfilar a sus usuarios. Es la economía de la atención llevada al extremo: mientras más se juega, más gana el sistema.

En paralelo, la hípica nacional vive su propio derrumbe. Según su presidenta, Cecilia Montero, las apuestas han caído un 31 % desde 2019, acumulando pérdidas por más de $84.000 millones. El sector pide que la futura ley reconozca su rol y frene la competencia desleal de los sitios internacionales.

El desafío del Congreso es mayúsculo: regular sin censurar, proteger sin asfixiar. Pero la discusión va más allá del dinero. Lo que está en juego es si el Estado chileno puede —o quiere— recuperar el control de un espacio donde la lógica del algoritmo decide quién gana y quién pierde.